Una herencia para Elvira

Por fin ha llegado el día. La ex diputada del PP Elvira Rodríguez es oficialmente la nueva presidenta de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), encargado de supervisar -y aunque no lo parezca también de expedientar- las malas prácticas de los mercados españoles. El Gran Hermano de los productos financieros, que diría Mercedes Milá. Lástima que en los últimos años haya perdido gran parte de su credibilidad por su “laxitud” a la hora de mediar con mano dura en ciertos temas sangrantes, como las participaciones preferentes o los famosos pagarés de Nueva Rumasa.

Rodríguez llega en un momento especialmente complicado para el organismo, y está decidida a recuperar la confianza de los españoles en el supervisor. Un reto mayor que el de Felix Baumgartner al superar la barrera del sonido. Y no sólo por la terrible herencia recibida con los miles de ahorradores atrapados en productos más que complejos y a los que tendrá que “escuchar” si no quiere que se le echen encima. La que fuese presidenta de la Comisión de Economía del Congreso deberá hacer frente, además, a las duras críticas por su elevado perfil político y su relación con personalidades de la talla de Rodrigo Rato… lo que viene siendo con las preferentes de Bankia.

La CNMV siempre ha presumido de ser un organismo completamente independiente. Aunque, para ser sinceros, el de Elvira no es el primer caso que suscita sospechas. Ni siquiera en sus comienzos logró sacudirse esta lacra, con Luis Carlos Croissier a la cabeza de la institución, tras haber sido ministro del Gobierno de Felipe González. Luego vendrían las Pilares y Valientes, con los Gescarteras de por medio.

Está claro que a Elvira le espera un marrón de los gordos en plena crisis financiera. Y yo, que la deseo suerte en sus quehaceres, me alegro muchísimo. Desde que empecé en esto del periodismo financiero siento especial predilección por la CNMV. Un cariño ligado precisamente a estas intrigas que ni en el mismísimo Juego de Tronos.

Como ejemplo, un botón. De mis memorias periodísticas, puedo decir sin miedo a equivocarme que uno de mis momentos mágicos lo viví, precisamente, en la CNMV. Era abril de 2007 y Julio Segura sustituía a Manuel Conthe al frente del supervisor, tras la precipitada salida (o patada en el culo, que dirían las malas lenguas) que este último protagonizó con el culebrón de la OPA de Enel y Acciona sobre Endesa.

Todo un mundo que descubrir para Elvira Rodríguez, que hoy ha sido arropada por los ministros de Economía, Hacienda, Trabajo y Agricultura, además de un buen grupo de empresarios. Ahí es nada. No sé si es el mejor día para andar de celebraciones. El mismo en el que un equipo del FMI aterriza en España para seguir de cerca la reforma bancaria.

Anuncios

Acerca de claraalba

Periodista especializada en información económica. Friki de la Bolsa, las redes sociales y el Atlético de Madrid...cosa incomprensible para muchos a la par que vital para mí. Recién aterrizada de La Gaceta de los Negocios espero encontrar pronto el futuro de una profesión a la que aún le queda un largo camino de adaptación en esta crisis de locos que vivimos.
Esta entrada fue publicada en Mercados financieros y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s