Uno de cada cuatro, a la cola

No hay quien mire las noticias. Cuando no son los ajustes, es el sector financiero, y cuando no, los datos de paro. Según la última Encuesta de Población Activa (EPA), una de cada cuatro personas se encuentra ya en situación de desempleo y hasta 1,7 millones de hogares tienen a todos sus miembros en paro (370.000 familias más que hace un año). Por no hablar de los jóvenes, con una tasa de paro del 53,28%.

Las cifras son para enmarcar. Y para estudiar con detenimiento. Entre los meses de abril y junio, el paro aumentó en 53.500 personas, con lo que el número total de desempleados vuelve a marcar un récord de 5.693.100 ciudadanos. El ingrediente que culmina esta dramática receta es el incremento de la población activa. En el periodo al que se refiere la encuesta, las personas en edad –y disposición- de trabajar aumentaron en 37.600 millones. Un buen grupito que se suma a la lista de “buscadores de empleo” oficiales.

Lo más preocupante de estos últimos datos es que son sensiblemente peores al mismo periodo de 2011. Entre abril y junio del pasado año se crearon 151.400 puestos de trabajo. Lógico. Pese a las dificultades financieras, el segundo trimestre del año suele ser propicio para “maquillar” las cifras, gracias a los empleos generados en el sector turístico y de hostelería durante la Semana Santa y el comienzo del verano. Pero eso se acabó. Ya no nos queda ni el chiringuito de playa para servir Tintos y ganarnos unas propinillas.

A pesar de todo, las buenas nuevas no deberían sorprender. Era de esperar que la destrucción de empleo iría a más. Y la primera EPA que se realiza de un trimestre entero desde la reforma laboral lo ha demostrado. Los recortes presupuestarios en el sector público y la recesión económica se han sumado a una mayor facilidad para que el empresario pueda ajustar costes (una de tantas formas de decir “ajustar plantilla”).

Es cierto que desde el Gobierno han reconocido que la reforma no tendría efectos inmediatos. Evidentemente. Hasta que la economía no consiga coger las riendas del crecimiento no habrá nada que hacer. Y, según las previsiones del Gobierno, eso no ocurrirá hasta 2014. Por eso resulta casi hasta insultante observar cómo todos los planes se centran en ajustes fiscales, dejando a un lado cualquier tipo de vía para estimular el consumo y, por lo tanto, el repunte económico. De momento, nada de lo que se ha hecho ha dado resultado. ¿Hasta cuándo debemos esperar?

Anuncios

Acerca de claraalba

Periodista especializada en información económica. Friki de la Bolsa, las redes sociales y el Atlético de Madrid...cosa incomprensible para muchos a la par que vital para mí. Recién aterrizada de La Gaceta de los Negocios espero encontrar pronto el futuro de una profesión a la que aún le queda un largo camino de adaptación en esta crisis de locos que vivimos.
Esta entrada fue publicada en Gobierno, Recortes y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s